¿Buscas un aperitivo fresco y fácil de preparar?
Estos rollitos de calabacín y salmón ahumado con salsa de queso ricotta quedan ligeros, elegantes y muy apetecibles.
Tiempo: 20 min
Raciones: 2
Dificultad: Fácil
INGREDIENTES
- Sal de mesa yodada Milenia
- ½ calabacín
- 150 g de salmón ahumado
- 200 g de queso ricotta
- Aceite de oliva
- Ralladura de limón
- Pimienta negra al gusto
- 1 cdta. de eneldo
INSTRUCCIONES
- En un bol, mezcla el queso ricotta con la ralladura de limón, una pizca de sal Milenia y el eneldo. Reserva la salsa.
- Corta el calabacín en láminas finas a lo largo, con ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado.
- Calienta una sartén amplia con un poco de aceite y cocina las láminas de calabacín durante 30-40 segundos por cada lado, solo lo justo para que se ablanden ligeramente. Retira y reserva.
- Extiende una lámina de calabacín sobre cada tira de salmón ahumado. Añade una pizca de eneldo y enrolla con cuidado formando los rollitos. Ciérralos con un palillo para que mantengan la forma.
- Sirve los rollitos acompañados de la salsa ricotta y termina con un poco de pimienta negra al gusto
CONSEJOS Y VARIANTES
- Si quieres una presentación más limpia, enfría primero los rollitos unos minutos antes de servir.
- Puedes añadir unas gotas de limón sobre el salmón para potenciar el frescor.
- La salsa de ricotta también funciona como dip aparte si prefieres presentar los rollitos en una bandeja.
Un aperitivo ligero y sabroso, con la suavidad del calabacín el toque ahumado del salmón y una salsa cremosa de ricotta. La sal de mesa yodada Milenia redondea el conjunto y deja el sabor en su punto.