¿Listo para preparar un vasito dulce y elegante en pocos minutos?
Esta mousse es cremosa, fácil de preparar y perfecta como postre que funciona en cualquier ocasión.
Tiempo: 20 min + 1 h de nevera
Raciones: 4
Dificultad: Fácil
INGREDIENTES
- Una pizca de sal de mesa yodada Milenia
- 200 g de chocolate blanco de buena calidad
- 300 ml de nata para montar (fría)
- 80–100 g de azúcar (ajusta al gusto)
- 2 yemas de huevo
- 20 ml de leche
- 200 g de frutos rojos congelados (para compota y decoración)
- Un puñado de frambuesas frescas para servir (opcional)
INSTRUCCIONES
- Monta 200 ml de nata con varillas eléctricas junto con 50 g de azúcar hasta que forme picos suaves. Reserva.
- Trocea el chocolate blanco y fúndelo al baño María o muy suavemente en microondas con la leche, removiendo para que no se queme. Añade una pizca de sal Milenia.
- Retira del fuego y, si vas a usar yemas crudas, incorpora las yemas ligeramente batidas una a una para templarlas (si prefieres mayor seguridad alimentaria, puedes pasteurizar las yemas o omitirlas). Mezcla hasta integrar.
- Incorpora con movimientos envolventes la nata montada a la mezcla de chocolate hasta obtener una mousse homogénea y aireada.
- En un cazo pequeño calienta los frutos rojos congelados con el resto del azúcar hasta que se forme una compota ligera; tritura si prefieres una textura más fina. Deja templar.
- Rellena copas o vasitos con una capa de mousse y una de compota de frutos rojos; refrigera al menos 1 hora antes de servir. Decora con frambuesas frescas y unas hojas de hierbabuena si deseas.
CONSEJOS Y VARIANTES
- Para una mousse más ligera, sustituye parte de la nata por queso mascarpone suave.
- Si quieres intensificar el contraste, añade unas gotas de zumo de limón a la compota de frutos rojos.
- Conserva en frigorífico hasta 48 horas; la textura se mantiene mejor si las copas están tapadas.
- Si prefieres evitar yemas crudas, omítelas y aumenta ligeramente la leche al fundir el chocolate para mantener la untuosidad.
Un postre visual y equilibrado: la mousse aporta cremosidad y el coulis de frutos rojos aporta frescura y acidez. La pizca de sal Milenia realza los matices del chocolate blanco sin dominarlos. Ideal para preparar con antelación y servir frío.